
Los recubrimientos para antifricción, también conocidos como anti-friction coatings, son una innovación en lubricación seca. Forman una película lubrificante sólida sobre las superficies para reducir la fricción y el desgaste en aplicaciones mecánicas.
Es fundamental conocer el tipo de material a recubrir, la compatibilidad del recubrimiento con el sustrato, las condiciones de carga, temperatura y fricción del proceso, así como el sistema de aplicación más adecuado.
Sí, en aplicaciones puntuales o de bajo volumen, el atomizado manual es una solución práctica y eficaz. Permite cubrir superficies de forma uniforme y controlada, siempre que se utilicen boquillas adecuadas y se regule correctamente la presión y caudal.
Es importante controlar la distancia de aplicación, la presión del aire, el tiempo de pulverización y el ángulo de aplicación. Además, se debe asegurar una buena ventilación y protección personal, ya que algunos productos pueden generar vapores o neblinas.